Sus amigos

Aquí queremos que nos conteis lo que os apetezca de vuestra relación con Manolo Toro, una anécdota, una vivencia compartida, un mensaje personal. Os esperamos.

Miguel Céspedes Ruiz.

A mi buen amigo y Maestro,
Hablar contigo era sinonimo de aprender. Pensabas como piensan los sabios, sin embargo hablabas como habla la gente sencilla.
Existen personas que nos dejan una huella, otras como tú, nos marcarás  para toda la vida. Yo fuí uno de los privilegiados en compartir momentos mágicos contigo. Nuestra amistad no entendía de edad.
Gracias por todos esas charlas, gracias por querer compartir con este joven todo ese poso de sabiduría que la vida y tus inquietudes forjaron. Simplemente GRACIAS.
¿Recuerdas estas palabras?
Tu buen hacer
Tu sinceridad
Tu amor a las Bellas Artes
Tu capacidad analítica
Tu buena persona
Tu inteligencia
Tu etc. etc.
Pues aquí sigo amasándolo, tratando de conseguir ser un hombre, limpio de equipaje.

Nota: Manolo y Miguel se conocieron en 2008, Manolo tenía 80 y Miguel 28 años.

 

Álvaro Romero Reina.

No fueron muchos los momentos que compartí con Manolo, si bien los suficientes para darte cuenta de su forma de ver la vida y vivirla. Puede que penséis que la forma de ver la vida y vivirla es lo mismo. Pero de él aprendí que no. Hay personas que entienden los cambios en nuestra sociedad, se adaptan a ellos y viven según esos cambios. Hay otros, (¿valientes?) que van por delante y viven la vida según su forma de verla y provocan en los de su entorno el deseo de cambiar. Son los precursores del cambio.  Para mí Manolo estaba dentro de estos últimos.  Por eso a estas personas se les hecha más en falta, dado que su ausencia nos desorienta.  Esté donde esté seguro que nos mirará sonriendo diciéndose: ¡esto lo aprendió de mí!

 

Antonio Utrera

Yo conocí a Manolo Toro. No era mi amigo, no era de mi edad, no teníamos aficiones parecidas. Sin embargo, lo recuerdo. Recuerdo muchas de sus frases, anécdotas contadas y sobre todo … enseñanzas. Diría incluso que está más presente en mi mente que muchas otras personas más cercanas por diversas razones y que, como él, ya partieron.
Cuando me pregunto qué lo hacía singular diría que esencialmente tenía la capacidad de descomponer lo complejo y hacerlo sencillo; era capaz de disfrutar y hacer disfrutar; hacerte ver lo verdaderamente importante de esta vida.  Hacerte valorar lo que tenemos.
En definitiva, era uno de esos tipos que dejan huella, al menos en gente como yo…  Sospecho que hay mucha gente como yo…

Descansa en paz, Manolo